La combinación de infraestructura, planeación de largo plazo y colaboración público-privada convirtió al proyecto en un detonador territorial para la Riviera Nayarit
● NAUKA impulsó una nueva etapa de crecimiento e inversión en la Riviera Nayarit.
● La conectividad terrestre, aérea y marítima fue clave para consolidar el destino.
● El proyecto integra vivienda, servicios, infraestructura educativa y espacios de convivencia.
● “Muchos desarrollos en México son fraccionamientos; nosotros creamos una comunidad”.
● La coordinación público-privada permitió transformar una zona con alto potencial turístico.
● El Premio ADI reconoció una visión capaz de generar valor económico, social y territorial.
Por Rebeca Romero
NAUKA obtuvo el máximo reconocimiento del Premio ADI 2026 por un proyecto que trasciende la escala inmobiliaria. Más que desarrollar un complejo de usos mixtos en la Riviera Nayarit, Thor Urbana, GFA y Grupo Prodi apostaron por crear las condiciones para consolidar un nuevo destino turístico capaz de atraer inversión, infraestructura y crecimiento regional.
Desde su concepción, el proyecto buscó establecer un nuevo polo de desarrollo en una franja del Pacífico mexicano que, pese a su riqueza natural, permanecía rezagada por la falta de conectividad.
Más que adaptarse a un destino consolidado, NAUKA impulsó las condiciones necesarias para que ese destino pudiera existir.
"NAUKA es un proyecto que nace con la idea de crear un nuevo polo turístico en el país. Lo interesante de este proyecto es esta colaboración entre la iniciativa privada y la iniciativa pública para crear lo que hoy en día es un nuevo destino que está marcando la diferencia en el país", explicó Jaime Fasja, CEO de Thor Urbana.
Un destino que nació de la infraestructura
La historia de NAUKA no comienza con la construcción de residencias ni con la llegada de una marca hotelera internacional, sino con la conectividad.
Durante años, el potencial turístico de esta zona permaneció limitado por la falta de accesos terrestres, aéreos y marítimos. El proyecto avanzó de manera paralela a una transformación de la infraestructura regional que incluyó nuevas autopistas, la modernización del aeropuerto de Tepic y el desarrollo de una marina.
En entrevista exclusiva con Revista Inversión Inmobiliaria, Jaime Fasja resaltó que esta coordinación explica buena parte del éxito del proyecto.
"Logramos que se terminara la autopista de Guadalajara a la costa. Tenemos el aeropuerto de Tepic convertido en un aeropuerto internacional y una concesión para desarrollar una marina. Entonces tenemos accesos terrestres, aéreos y marítimos que hacen que se vuelva un nuevo centro turístico importante en México con reconocimiento mundial", apuntó.
Esta infraestructura no solo facilitó la movilidad, sino que redefinió el papel de la región dentro del mapa turístico nacional.
A partir del desarrollo de NAUKA comenzaron a anunciarse nuevos proyectos inmobiliarios y turísticos, entre ellos Costa Nayarit, también impulsado por Thor Urbana, que ampliará la oferta residencial, hotelera y de servicios.
El caso demuestra que la infraestructura no solo acompaña al desarrollo inmobiliario: también puede convertirse en el punto de partida para crear destinos, atraer inversión y detonar una nueva etapa de crecimiento regional.
Crear comunidad, más allá del desarrollo
El impacto de NAUKA no se limita a la infraestructura ni al crecimiento inmobiliario que detonó. El proyecto también busca replantear la forma en que se conciben los grandes desarrollos turísticos.
En lugar de crear un complejo aislado, integra vivienda, servicios, espacios de convivencia y oportunidades para quienes habitan y trabajan en la zona.
Esta visión parte de la idea de que un destino sólo puede sostenerse a largo plazo cuando genera bienestar para toda la comunidad. Por ello, además de residencias y hotelería, los planes contemplan vivienda para colaboradores, servicios médicos, infraestructura educativa y nuevos espacios para acompañar el desarrollo de la región.
"Con nuestros desarrollos lo que buscamos es crear ciudad, crear empleo, crear bienestar social. Queremos que puedan venir las familias completas, porque tienen todos los servicios y hasta el padre y la madre pueden trabajar dentro del mismo proyecto", señaló Jaime Fasja.
NAUKA también pone énfasis en las relaciones entre quienes lo habitan. La programación de actividades, los espacios compartidos y una oferta orientada a distintas generaciones buscan fortalecer el sentido de pertenencia.
“Muchos desarrollos en México son fraccionamientos; nosotros creamos una comunidad. La gente toma la decisión de compra cuando vive esa comunidad, entiende quiénes serán sus vecinos y las relaciones personales que podrá construir", afirmó.
Así, el valor del desarrollo no se mide únicamente por la calidad de sus espacios, sino por su capacidad para construir un entorno que evolucione junto con sus habitantes.
Una nueva forma de desarrollar territorio
Más allá de las cifras de inversión, las viviendas o la infraestructura construida, el principal legado de NAUKA es demostrar que un proyecto inmobiliario puede convertirse en el punto de partida para transformar una región.
La experiencia muestra que, cuando existe una visión de largo plazo y coordinación entre autoridades e iniciativa privada, el desarrollo inmobiliario puede convertirse en un motor de crecimiento económico, empleo y bienestar social.
Para Fasja, este aprendizaje cobra especial relevancia en un momento en el que México mantiene un amplio potencial para atraer inversión, siempre que existan las condiciones necesarias.
"Lo importante es seguir exhortando a las autoridades a que nos den la certeza jurídica que es tan importante para convencer a desarrolladores nacionales e internacionales de seguir invirtiendo en este país. Estos proyectos no salen si no está alineada la iniciativa pública con la iniciativa privada", afirmó.
Bajo esta perspectiva, el máximo reconocimiento otorgado por la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios no sólo distingue el éxito de un proyecto, sino una visión que apuesta por crear destinos, fortalecer comunidades y generar valor económico y social.
Para Thor Urbana, GFA y Grupo Prodi, el galardón también representa una validación del trabajo realizado durante años por cientos de especialistas.
"Es un gran orgullo. Valida el trabajo del equipo, de tantos colaboradores, consultores y miles de personas involucradas en el éxito de un proyecto de este tamaño. Que un jurado compuesto por expertos en arquitectura, desarrollo urbano, sustentabilidad e impacto social haya determinado que éste es el proyecto ganador del Premio ADI nos motiva a seguir creando oportunidades de empleo, bienestar social y una mejor calidad de vida para las comunidades donde desarrollamos", concluyó Fasja.